martes, 7 de octubre de 2014

AMOR ENTRE AFRODITA Y APOLO

Afrodita : La diosa de la belleza y del amor 
Hay dos diferentes versiones del nacimiento de Afrodita (Venus), la diosa del amor y de la belleza. Una de ella nos cuenta que es hija de Zeus y Dione, y la otra, cuando Crono castra a Urano y arroja los órganos genitales cortados al mar, en derredor del miembro se forma una espuma (espuma, en griego = afro) y Afrodita nace de él. El viento Céfiro la conduce a la isla de Kithyra para llevarla por último a las costas de Chipre.Afrodita protegía el amor y a los enamorados y su principal ocupación consistía en hacer que los dioses se enamoraran de los mortales. Se complacía en tejer y lanzar redes amorosas, especialmente a Zeus que tantas veces se vio envuelto en distintas aventuras eróticas.
Ella misma, nunca quedó atrás en este tema. Aunque casada con el dios Hefesto no siempre se mantuvo fiel a este Dios cojo y fue amante de Ares. Homero nos narra en la Ilíada el siguiente episodio gracioso: cuando Hefesto se entero por Helio, el que todo lo ve, que su mujer lo engañaba con Ares, decidió tenderles una trampa. Para esto confeccionó una red mágica, de complicado mecanismo y simuló un viaje a Lemnos. En la noche, cuando Ares visita a Afrodita, los atrapa, cogidos en el lecho con su invisible red metálica. Acto seguido, llamo a los dioses del Olimpo y a Zeus para quejarse airadamente. Las diosas pudorosas, no quieren contemplar el espectáculo e intentan marcharse, mientras los dioses se muestran divertidos. Apolo le dice riéndose a Hermes, que Hefesto aunque cojo, bien había logrado sorprender a la pareja y poner en aprietos a Ares frente a los demás dioses. Y continúa preguntándole, si le gustaría pasar la vergüenza que pasaba Ares. 
Hermes, con su natural picardía, le respondió que ya quisiera estar en su lugar y enlazar a Afrodita, aunque le encadenasen tres veces y le viesen todos los dioses y diosas juntos. Esto hizo estallar en carcajadas a los dioses Olímpicos, dando el hecho por terminado, según nos cuenta Homero. De sus amores con Ares, Afrodita engendró a Eros, Deimo, Fobo y Harmonía. No obstante Afrodita amó además a otros hombres, con quienes se relacionó, como en el caso del bello Adonis; de Anquises, de quien engendra a Eneas, hijo al que mas tarde salvará y ayudará a escapar con su familia, luego de la destrucción de Troya.
Afrodita amaba las rosas y los mirtos, y su carroza estaba tirada por una pareja de palomas que fueron sus aves preferidas. 


Apolo : El dios de la luz, la música y la adivinación
Apolo o Febo, pertenece a la segunda generación de los llamados dioses Olímpicos y es, como su hermana Artemisa, hijo de Zeus y de Leto. Cuando Leto quedó embarazada fue condenada por Hera a no dar a luz en ningún lugar bajo el brillo del sol. En vano buscaba lugar para alumbrar a sus hijos; en ningún lugar se lo permitían, por miedo a la furia de la reina de los dioses. Por fin la estéril isla de Delos, que en ese tiempo se llamaba Ortigia, le dio cobijo y allí nacieron Apolo y Artemisa. Apenas nacido este dios solar, el del don de la adivinación, de las artes musicales, cubrió de esplendor a la isla, al mundo entero.
En su juventud hizo muchas proezas entre las cuales destaca la liberación de la ciudad de Delos al matar con una de sus flechas certeras a la serpiente Pitón. Después de esta hazaña se llamó Apolo Pitio de ahí que los juegos que se celebraban en Delfos se llamaran Juegos Píticos lo mismo que su sacerdotisa fue nombrada Pítia. La Pítia se sentaba en el sagrado trípode (soporte metálico de tres pies) en el oráculo de Apolo y a través de su boca transmitía las profecías. El peán apolíneo, himno de alabanza al dios Apolo, se cantó por primera vez, aquel día victorioso en que Apolo tomó posesión del oráculo de Delfos, dominio, en otros tiempos, de Temis (hija de Urano y Gea). Por todas partes había templos y santuarios dedicados al dios Apolo. El más importante sin embargo estaba en Delfos donde crecía el símbolo del dios, el laurel. Muchos animales fueron también símbolos suyos y se dedicaron a él. 
El lobo, el cisne, el cuervo (cuya manera de volar desvelaba la voluntad del dios) y el delfín. Más tarde los romanosle honraron mucho y construyeron espléndidos templos y celebraban grandes festejos a su honor y para agradecerle. Apolo era un joven alto, de hermoso porte y abundante cabellera. Tuvo muchas aventuras amorosas con ninfas y mortales. Alguna vez se enamoró de la hija del dios-río Peneo, de Dafne. Mas ésta no correspondió a su amor y un día que trataba de seducirla, rogó a su padre que la transformara para salvarse. Y así ocurrió: la ninfa fue transfigurada en laurel, que a raíz de este hecho, fue el árbol ritual dedicado al culto de Apolo. De sus relaciones amorosas con ninfas y bellas mujeres de aquella época, tuvo una larga descendencia: Orfeo, de Calíope; Ascepio, de Corónide; Lino, de Pásmate; Aristeo, de Cirenel; Troilo, de Casandra; Himeneo, de alguna de las musas (era la personificación de la canción matrimonial, como un dios a la virginidad de la novia) y otros más. Fuera de sus aventuras amorosas con mujeres, el dios amó a hermosos hombres, de entre los más conocidos, a Hiacinto (Jacinto) y a Cipariso (en griego = ciprés) los que a su muerte y en medio de profunda congoja, Apolo decidió transformar, al primero en flor, y al segundo en árbol.A la par de sus altas dotes en las artes musicales, el pastoreo y la adivinación, Apolo poseía virtudes de guerrero; y gran habilidad en el manejo del arco. Fue honrado en altísimo grado por los humanos; presente en el culto, en las profecías, en las competencias, en los sacrificios.Se constituyó en símbolo religioso que inspiraba las creaciones artísticas. Se le considera además como el padre de Pitágoras. 

AMORES:
El principal y único deber divino que tenía la diosa Afrodita era hacer el amor, deber que le había sido asignado por Las Parcas y según los relatos parece que estaba dedicada a ello por entero; salvo en una ocasión en la que al parecer Atenea la descubrió tejiendo en secreto y corrió a quejarse a Zeus ya que esa era una tarea que le estaba encomendada a ella; Afrodita se disculpó y desde entonces no volvió a realizar trabajo manual alguno. Sobresaliendo entre el resto de diosas por sus frecuentes devaneos y amoríos. Nadie ha puesto en duda la belleza y atractivo de la diosa pero, se sabe, que para sus amoríos poseía un arma secreta: un ceñidor mágico; con el que conseguía vencer todas las resistencias haciendo que todos se enamoraran de ella. 
Su padre adoptivo Zeus se la entregó a Hefesto en matrimonio, pero este dios no era del agrado de Afrodita y se sabe que la diosa mantuvo frecuentes relaciones amorosas fuera de su matrimonio, con otros dioses e incluso con hombres. Destacando las mantenidas con Ares, Hermes, Posidón, Dionisos, Butles, Anquises y Adonis.
Sus amores con Ares fueron de todos conocidos gracias a Hefesto. La diosa se ausentaba de su palacio con cualquier excusa y viajaba al palacio que Ares tenía en Tracia para mantener en sus amores cierta discreción pero un día, al parece, se entretuvieron demasiado y amaneció mientras ellos, desnudos aún, jugaban en el lecho; de forma que se hicieron visibles a los ojos de Helios quien, sin perder un segundo, fue al taller de Hefesto y le puso al corriente de la situación. Hefesto, encolerizado, tejió una red de caza en bronce irrompible y la colocó en el lecho con el que yacía junto a Afrodita, y cuando ésta volvió de Tracia, él le dijo que tenía que ir, a pasar unas cortas vacaciones, a la isla de Lemmos, e hizo que se marchaba, su esposa avisó a Ares quién se apresuró a visitarla y pronto cayeron en la red preparada al efecto, siendo descubiertos. Hefesto hizo público el asunto avisando al resto de dioses del Olimpo para que fueran testigos del engaño de Afrodita y poder reclamar la devolución de los regalos que había hecho a Zeus para casarse con ella. Al parecer las diosas declinaron la invitación, pero el resto de dioses vivió la situación con cierta hilaridad. Apolo comento a Hermes que estaría dispuesto a cambiarle el sitio a Ares a pesar de la incomoda situación en la que se encontraba, a lo que el último contestó que él también, incluso con mas de una red. Posidón al ver el cuerpo desnudo de la diosa se enamoró al instante de ella y se ofreció a mediar con Ares para que pagara el tributo que reclamaba Hefesto e incluso se ofreció a pagarlo él mismo para después casarse con Afrodita. Zeus consideró inadecuado hacer pública una disputa conyugal; y el asunto se zanjó liberando a Ares, mientras Afrodita renovaba su virginidad en el mar en las proximidades de la isla de Pafos. Ares no pago el tributo, y en realidad nadie lo hizo, porque la realidad es que Hefesto estaba enamorado de Afrodita y no tenía verdaderas intenciones de divorciarse de ella. Durante su unión con Hefesto nacieron tres hijos: Fobos, Deimos y Harmonía, aunque al parecer su padre verdadero era Ares.
La diosa se sintió halagada por las manifestaciones de Hermes y paso una noche con él fruto de la cual nació Hermafrodito, un ser con los dos sexos. También yació con Posidón dándole dos hijos Rodo y Herófilo.
Afrodita también mantuvo amores con Dioniso, dándole un hijo Príapo, que sufrió la ira de Hera, quien quiso castigar la promiscuidad de su madre marcando a su hijo con un aspecto grotesco; Príapo nació feo y con enormes genitales, fue jardinero y llevaba una podadera. Zeus nunca yació con su hija adoptiva, pero sentía los efectos del ceñidor mágico sintiéndose tentado constantemente, se vengó humillándola al hacer que se enamorara de un mortal: Anquises rey de los dárdanos y nieto de Ilo. Afrodita aprovechó una noche en que estaba dormido y se introdujo furtivamente en su cabaña de pastor en el monte Ida de Troya y en su lecho de pieles. 

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