El amor anhela oír tus susurros
silenciosamente, en mi corazón,
lloriquea con ecos suaves
que son los que menos
y más conscientemente escucho,
son los susurros del viento
y veo que las estrellas
brillan en el cielo,
pero no las siento como
se sienten tus susurros.
O es coincidente
con las estrellas,
que brillan en tus ojos,
y se balancea la brisa
ardiente de mi armonía.
Y en cada palabra está envuelta
una melodía, una rapsodia musical
y a veces, cuando el viento sopla
a través de los árboles, yo hago
una pausa para escuchar tus pasos!!!
Y siento tu voz que me acaricia
y toca con mucho amor y así con el suave calor
al tocarme, escucho la ternura de tu voz
llenando el espectro de mi alma.
con sus vibraciones, siento
cuando estás cerca de mí, y con tu aliento,
cosquilleas en mis oídos y cuchicheas
suavemente mi nombre, un simple susurro
que habla más que las palabras en mis oídos,
el flujo de los susurros del amor,
hablan más que un discurso de los labios.
y es un incansable anhelo, que deseo escuchar
siempre, tu dulce aliento susurrando al viento,
como el agua que cantando va cayendo,
es tan solo una suave música para mis oídos,
y las palabras de amor que caen suaves,
fuera de tus labios a mi corazón, y
llueven a cántaros y la tierra suavemente
se moja con gotas de rocío que son miel
en mis oídos, con el brillo travieso de tus ojos
que siempre me halaga al ver como un éxtasis maravilloso,
para mis deseos y así probando la miel de la respiración
pregunto si me miras, ya que compartimos una historia
y mil poemas, donde abrimos el corazón,
cierro mis ojos y aparece tu rostro sonriente
y en mis sueños y con un suave abrazo,
se entrelaza la ternura, la dulzura y la pasión
que hay en tu corazón
Angélica Davinna Bloom

No hay comentarios:
Publicar un comentario