cálida y bella nos alumbras,
iluminas mi ventana
desvelando mis anhelos,
te miro en la obscuridad
de mi camino,
me miras y te miro
y con amor suspiro,
al contemplarte
puedo estirar mi mano
y casi tocarte,
pero estás en lo alto.
Mis ojos no dejan de admirarte,
eres sublime y hermosa,
mi dulce luna coqueta
mi dama plateada,
alumbras la tierra
y eres cómplice del placer,
del querer y del amor,
eres el sueño encendido
de un candente fulgor.
Angélica Davinna Bloom.



No hay comentarios:
Publicar un comentario