y fue un beso tan corto,
duró tan poco,
como un relámpago.
Brilló, como brillan
los brillantes de mi anillo,
y siguen brillando...
pero por su ausencia...
el beso del beso anhelado,
los miles y millones de besos
que en imaginación nos dimos...
se parecen al fuego que se extingue,
al triunfo y a la derrota.
Y a todo lo que parece poesía
y es poesía...
algo tan etéreo,
como lo es,
tu alma,
y es ese amor
esa ternura,
que no quiere nacer
y hacerse fruto.
Un amor que nació,
en ese mar de tus ojos,
y en las distancias, que son,
como inmensos océanos,
tan breves como una sonrisa sin luz,
sin vida, sin muerte,
y ni siquiera una pequeña
agonía, un delirio paralelo,
balanceado sobre alas
del torbellino,
inteligente y frío,
como la muerte,
así es tu beso,
¡Querido Mío!
Angélica Davinna Bloom

Hermosa poesía gracias por compartirla
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